¿Es posible imaginar a Dios como una fiesta y una coreografía eterna?
Este libro quiere acabar con el exilio de la teología trinitaria para
devolverla al corazón de la vida cotidiana. Silvia Martínez Cano ofrece un
recorrido por las metáforas contemporáneas de la Trinidad desde el
Vaticano II, rescatando la intuición de que Dios es Amor, comunión y
alteridad. A través de la noción de perijóresis y las propuestas de
teólogos clave, el libro culmina en la bellísima imagen de la danza divina:
un movimiento de envolvimiento armonioso donde no hay jerarquías,
sino un dar y recibir recíproco. Una lectura transformadora que une
mística, arte y comunidad, invitándonos a entrar en el baile de gozo de
los hijos e hijas de Dios