El Viacrucis es una práctica devocional, promovida y bendecida por la Iglesia, que ha hecho
mucho bien a generaciones de creyentes que, desde la Edad Media, se han acercado con
dolor del corazón a meditar los misterios de la pasión y muerte del Señor. Este Viacrucis
para acompañar a Jesús es un recorrido por los hitos estelares de la pasión y muerte del
Señor, que nos ayuda a adentrarnos en su misterioso camino hacia el Calvario a lo largo
de sus quince estaciones, admirando la infinitud de su amor por toda la humanidad y por
cada uno de nosotros. Al mismo tiempo, nos invita a responder con amor a su entrega
generosa, renovando y fortaleciendo nuestra fraternidad, amando y sirviendo a nuestros
hermanos, especialmente a los que más nos necesitan.