AA.VV
¿De qué está sediento el hombre hoy día? ¿Cuál es su máxima aspiración? ¿La verdad, la justicia, la paz, el consuelo, el reconocimiento de la dignidad, la plenitud vital? La sed no asegura ni garantiza que exista la fuente ¿estamos condenados a la insatisfacción?
La #sed de Dios# es la expresión de una experiencia religiosa y de una búsqueda de sentido vital en cualquier sociedad humana, también en la nuestra, como acreditan los testimonios intelectuales que se recogen en Sed de Dios en la ciudad secular .
Desde lo más íntimo del corazón surge el anhelo de plenitud, se siente la necesidad de alimento espiritual a través de la vivencia de la sed corporal, que han experimentado los místicos de todas las religiones desde su intimidad corporal y que les ha ofrecido un horizonte de sentido para vivir en plenitud. La sed de Dios nos alumbra en la noche. Ilumina anticipando la realidad latente de futuro.