La traducción de poesía religiosa, y en particular del Salterio, presenta desafíos tanto literarios como teológicos. Su lenguaje, desaparecido hace siglos, y sus categorías expresivas resultan ajenos a los lectores actuales, mientras que ciertos pasajes, con llamados al rencor y la revancha, generan una "extrañeza teológica" difícil de conciliar con la sensibilidad cristiana contemporánea. Con esta nueva traducción, original y rigurosa, Víctor Morla nos invita a releer estos poemas que ofrecen un arsenal de penetrantes interrogantes que catapultan al lector, lo quiera o no, hacia una cruda reformulación de su "yo" desde la perspectiva de la trascendencia.