El Via Crucis es una de las oraciones más conocidas de la
Iglesia católica. Se trata de una meditación sobre cada uno de los
acontecimientos que sucedieron a Jesús desde el momento en que
fue condenado a morir en cruz hasta que fue sepultado. A menudo
se realiza de forma comunitaria y se acompaña de oraciones y
reflexiones. En su versión clásica el Via Crucis recoge 14
momentos o estaciones, pero muchos de ellos proceden de
tradiciones o fuentes diversas de manera que más de la mitad no
aparecen en la narración de los evangelios y al revés, muchos de
los acontecimientos que se narran en ellos quedan omitidos.
Los papas Juan Pablo II y Francisco elaboraron o encargaron
sendas versiones en las que todas las estaciones, 14 o 15,
aparecieran en las Sagradas Escrituras. En esta linea pero de
manera más exhaustiva el autor ha realizado su propia ordenación
de los textos de manera que en 23 estaciones quedan recogidos
todos y cada uno de los pasajes bíblicos al respecto, sin omitir
ninguno e incluyendo reflexiones para la meditación e instrucciones
para utilizarlos en comunidad