No puede haber un conocimiento profundo de Dios sin un cono- cimiento profundo de uno mismo. Si hallamos nuestra verdade- ra identidad, encontraremos a Dios; y si encontramos a Dios desarrollaremos nuestra más autEntica identidad.
Vista previa: EL DON DE SER TÚ MISMO. AUTOCONOCIMIENTO COMO VOCACIÓN Y TAREA
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información