Todo absolutamente en la vida tiene un por
qué y un para qué. Yo he tenido que pasar
por un cáncer para ser mejor personal y mejor
profesional. Soy médico, una ginécologa
apasionada, y la experiencia de ser paciente es la
que me ha enseñado lo que nunca estudié. Ahora
entiendo lo que sienten los pacientes y también se las ventajas que tiene enfermar siendo médico.