Suena el despertador del móvil. Tocas la pantalla
y quitas la alarma. La tecnología digital empieza a
apoderarse de muchos de tus ritmos. Incluso de
forma impulsiva. Ahora miras tus mensajes o menciones.
Luego entras en la previsión del tiempo, las
noticias destacadas o las publicaciones de amigos
¿Te cuesta imaginar un día sin tu teléfono móvil? ¿Y
sin las redes sociales?
Con los niños el consumo digital es mucho mayor.
Los nuevos «niños digitales» pasan casi más tiempo
delante de una pantalla que delante de otros niños.
Así cada día. ¿Y qué pasa si no hay límites? Empiezan
los conocidos problemas: adicción, déficit de
atención, bajo rendimiento, ansiedad, dificultades de
relación, ciberacoso, sexting
¿Podemos los padres conocer y prevenir los riesgos?
La clave está en equilibrar el tiempo que pasan
los niños ante las pantallas.