Esta es la historia de una lucha sin tregua contra un cáncer que parecía imposible de vencer. Sandra Ibarra era muy joven y quería ser modelo cuando le diagnosticaron cáncer. Pero no sólo lo ha vencido, sino que ha creado una fundación que está haciendo una gran labor y ella ha conseguido parte del sueño con el que llegó a Madrid: ser periodista y presentadora.