A finales de 2012 siguen sin presentarse cargos penales contra ningún alto directivo financiero en relación con la crisis financiera que estalló en Estados Unidos y que se contagió por todo el mundo. Esta es la conclusión con la que el oscarizado director de cine Charles Ferguson comienza su primer libro, Inside Job. Ferguson repasa uno por uno a los culpables de esta crisis, centrando su foco en el mercado estadounidense y aporta reveladores datos que han ido surgiendo desde que se estrenó el largometraje.