La generatividad es un modo de vivir la vida, un acercamiento responsable a la realidad. Es el arte de intuir nuevas posibilidades de crecimiento en familia, en el ámbito del trabajo, en las comunidades parroquiales y religiosas, en el ámbito social y político. Es regalar inteligencia y corazón, sin resignarnos a la mediocridad y a la insignificancia, para construir juntos un futuro de paz y de unidad. Para que vuelva a brillar la vida.