Cuando hemos experimentado la desilusión o el desamparo, cuando no nos ha llevado a la meta el camino que recorríamos, ¿no estamos todos con demasiada frecuencia cansados, resignados, sin alegría? Tal vez tenemos la sensación de que, de pronto, las cosas ya no funcionan como es debido. En algún lugar y en algún momento nos sentimos vacíos y faltos de alegría. Anselm Grün señala caminos que nos ayudan a tratar con el cansancio y a poder entenderlo como oportunidad para reencontrarnos a nosotros mismos. En estas páginas, el autor desearía incitar a meditar sobre el cansancio y a encontrar al fin una senda para redescubrir el placer de vivir.