Las imágenes interiores, las concepciones que pueblan nuestra mente, tienen un gran poder: entran en contacto con nuestros temores y nuestros anhelos y acuñan nuestra experiencia. Pueden ser saludables, pero pueden también dificultar la vida. Anselm Grün nos invita a activar nuestras imágenes interiores verdaderamente sanadoras, porque podemos utilizarlas para sustituir las series de pensamientos negativos por imágenes beneficiosas.