A partir de un viaje transformador a la India, narrado en Sonrisas de Bombay, Jaume Sanllorente asume la misión de crear una organización capaz de transformar y mejorar las condiciones de vida de los habitantes de los slums de Bombay, además de denunciar las vulneraciones de los derechos y la exclusión que sufren muchas personas en esa ciudad. Ese movimiento se ha convertido en una organización que atiende a más de 5.000 personas y de 1.000 escuelas, con cientos de trabajadores y colaboradores y miles de socios en España.