Durante el día ganaba tanto dinero como podía. Las noches las pasaba sumido en una espiral de drogas y sexo. Historias increíbles sobre habitaciones de hotel de precios inimaginables, fiestas interminables, yates, mujeres, excesos. Jordan Belfort, ex directivo de la conocida firma de inversiones Stratton Oakmont, se convirtió en uno de los nombres más infames de las finanzas estadounidenses.