COMISIÓN EPISCOPAL PARA LA DOCTRINA DE LA FE
La nota doctrinal Cor ad cor loquitur, publicada por
la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, reflexiona
sobre el lugar que ocupan las emociones en
el acto de creer. Su intención es ofrecer un discernimiento
sereno ante un fenómeno cada vez más visible
en la vida pastoral: el recurso a experiencias emocionales
intensas en procesos de evangelización y de
renovación espiritual. La nota advierte que la cultura
contemporánea tiende con frecuencia a absolutizar la
emoción, reduciendo la experiencia humana y también
la religiosa a lo que se siente en cada momento.
Este emotivismo puede trasladarse fácilmente al
ámbito de la fe. Cuando esto sucede, el riesgo es que
la adhesión creyente dependa casi exclusivamente de
estados afectivos que son, por su misma definición,
pasajeros. La fe podría entonces confundirse con una
sucesión de experiencias intensas o con la búsqueda
de consuelo emocional, perdiendo la estabilidad y
profundidad que le son propias. Frente a esta reducción,
el documento recuerda la comprensión clásica
del acto de fe en la tradición cristiana. Creer no significa
únicamente sentir, sino adherirse libremente a Dios
tras su revelación. En esta respuesta intervienen todas
las dimensiones de la persona: la inteligencia, que reconoce
la verdad de la revelación; la voluntad, que se
entrega confiada a Dios; y también la afectividad, que
participa del encuentro y lo expresa. Las emociones,
por tanto, no son ajenas a la fe, pero tampoco pueden
constituir su fundamento único.