Cada día los educadores se ven
bombardeados por todo tipo de novedades
pedagógicas: nuevas tecnologías y
metodologías, nuevas leyes y planes
educativos, nuevas exigencias de la sociedad
y de las familias
¿Y cómo se puede educar
ante tantos cambios? ¿Qué actitudes o
hábitos de comportamiento facilitan la
Educación? La clave está en la capacidad
del educador de provocar el asombro sobre
cuatro grandes pilares: la sencillez, confianza,
paciencia y profundidad.