En los días previos a la traición, los discípulos
se reúnen en torno a Jesús para compartir
La Última Cena. Lo que comienza como una
celebración de fraternidad se transforma
en una noche cargada de misterio, en la
que las miradas revelan inquietudes, las
palabras pesan más que nunca y el corazón
de cada discípulo es puesto a prueba.
Mientras la tensión crece en silencio, la
fidelidad se confronta con la debilidad
humana: uno comienza a tramar la traición,
otro promete lealtad sin comprender la
prueba que está por venir, y todos se
enfrentan al misterio de un Maestro que
habla de entrega, de sacrificio y de un amor
más grande que el sufrimiento.
La Última Cena se convierte así en el
umbral de la Pasión: el momento en que
Jesús, consciente del destino que le espera,
ofrece su vida por la salvación del mundo
y deja a sus discípulos el memorial de su
entrega, que permanecerá para siempre
como recuerdo vivo de su Amor