El misterio de Dios no está solamente en su trascendencia sino sobre todo en el hecho de estar cerca de nosotros como un ser humano más, de un modo único y esta cercanIa nos hace verdaderamente personas.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información