CUANDO tenía doce años, Gideon Crew fue testigo del brutal asesinato de su padre, un científico acusado injustamente por el gobierno de Estados Unidos de ser el responsable de los graves errores en el sistema de encriptación que desarrollaba. Veinte años más tarde, Gideon ve por fin la manera de vengar su muerte y cumplir con la promesa que hizo a su madre: demostrar la inocencia de su padre. Sin embargo, la perfección con que cumple su objetivo acaba atrayendo la atención del gobierno, que le obliga a realizar un encargo muy especial. Contra su voluntad, Gideon se ha convertido en agente no oficial de los servicios secretos.