El estudio de los "fundamentos bíblicos" o de la "inspiración bíblica" de la vida consagrada nos lleva a comprender que el origen carismático y el desarrollo histórico de la vida consagrada no se explica sin una relación profunda y permanente con la lectura orante de las páginas sagradas. En efecto, la vida religiosa no se entiende sin una referencia íntima y constante con la figura de Jesús, especialmente testimoniada y reflejada en los Evangelios.