A los tres meses de la muerte de su hijo Cullen en un accidente de esquí, Sarah St. John se esfuerza por seguir adelante, pero no ve la luz al final del túnel. Madre soltera a los 21 años, su hijo era el centro de su vida, y ni su vuelta al trabajo de periodista ni el apoyo de su padre y sus amigos logran animarla. Pero su vida da un nuevo vuelco cuando aparece Kit, una chica que está embarazada de Cullen; Kit no sabe si abortar o quedarse con el bebé y acude a Sarah en busca de consejo. Sea cuál sea la decisión que tome Kit, un nuevo camino se abre ante Sarah. No es el que había imaginado, pero está ansiosa por abrazar de nuevo el futuro.