Monsieur Ladmiral, un pintor de éxito, aunque convencional, se establece
en las afueras de París, donde su hijo lo visita con su familia cada domingo.
Como en casi todas las reuniones de familia, se come, se charla y se «callan
cosas». Todo es como siempre, hasta que la hija adorada aparece por sorpresa.
Mientras que Gonzague lleva una vida aburrida de la clase media, Irène,
una mujer liberada, juguetona aunque discreta, persevera en un negocio inescrutable
pero lucrativo, y no deja a nadie ver las cartas de su vida amorosa.
En esta magnífica novela, rebosante de humor sutil y jugosa ligereza, este domingo
en familia se convierte en una cascada de emociones, un retrato de la
vida familiar como era poco antes del estallido de la I Guerra Mundial. En
realidad, como lo seguirá siendo siempre.