Caterina mira el mundo con el deslumbramiento y la intensidad
propia de
sus dieciséis años. Vive en el campo a las afueras de Atenas con su madre divorciada,
una tía y sus dos hermanas mayores, que tienen un carácter
y unas
aspiraciones muy distintas a las suyas, quien ama la aventura por encima de
todo. A pesar de que la familia ha renegado de ella, la abuela polaca, que un
día desapareció
para emprender una vida independiente fuera del matrimonio,
es el personaje que encarna todos sus anhelos. Tres veranos es el amplio
retrato de una feminidad diversa, compleja y, en ocasiones, contradictoria,
una historia que encierra todo el encanto de aquellos momentos que inadvertidamente
acaban convirtiéndose en los momentos decisivos de una vida sólo
cuando se echa la vista atrás.