AA.VV
La vida consagrada está llamada ser hoy una CARTA DE CRISTO. Se trata de dejar a Jesús escribir en los cuerpos y corazo- nes de las personas consagradas, en sus comunidades e insti- tutos, con la pluma del EspIritu de Dios, aquella que El quiere enviar a nuestra sociedad y a nuestra Iglesia.