22.º Premio Internacional Alegría del Ayuntamiento de
Santander, destacó por su lirismo de gran hondura moral,
brillante técnica poética y espléndido enraizamiento en las
culturas clásica, bíblica y moderna, como señaló el jurado. El
título, que procede de la palabra «sibila», está inspirado en las
cinco que pintó Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, a las que
Pérez-Bustamante añade una sexta: la niña-tigre. El poemario se
presenta como el viaje de un héroe, imagen del de cualquier ser
humano por la vida, concebida inicialmente como un don y,
finalmente, como un conjunto de señales en el que queda
reflejado el deterioro, el agotamiento, el cansancio existencial y,
también, cierto poso de resignación y aceptación de que, para
sobrevivir con dignidad, hay que seguir fabulando
obstinadamente el instinto de conservación.