Celia Dueñas, la protagonista de esta novela, no está en su mejor momento. Tiene por delante: a) reinventarse casi desde cero después de un divorcio demoledor; b) reconstruir la casa de sus abuelos para mudarse a vivir allí; y c) buscar inquilinos: es la mejor manera que se le ocurre para evitar tener que vivir sola y no le viene nada mal el dinero.