Hace unos años el dominical El Semanal encargó al viajero inglés Percy Hopewell varias crónicas sobre las costumbres, el folclore y la riqueza cultural de nuestro país. Lo que en un principio iban a ser media docena de reportajes acabaron convirtiéndose en más de cincuenta. Desde el primero de ellos, los lectores se vieron seducidos por el desenfado y la peculiar mirada de este singular trotamundos. Con motivo del quinto aniversario del nacimiento de Santa Teresa, Percy ha vuelto a montarse en su dos caballos (al que incorpor una humeante chimenea y un claxon de sirena barco) para recorrer las huellas que nos dejó la monja andariega. El autor resucita a una Teresa vital y contestataria, a una mujer que se enfrentó a la Inquisición y desobedeció a la jerarquía eclesiástica porque necesitaba hilo directo con Dios. Rebelde y astuta, tenaz y persuasiva, consiguió una voz propia -y un mundo propio- en una sociedad donde las mujeres constituían un cero a la izquierda.