Nuestro carisma, siempre alentado por el padre Garralda, nos hace ir en busca de los más marginados de la sociedad. Estamos en actitud de servicio y entrega a ellos, confiando en que cada día nuestra sensibilidad social no decaiga y que de este modo toda nuestra vida sea una continua búsqueda de apertura de horizontes hacia los más desheredados de la tierra.