Los cadáveres de mujeres rubias aparecen estrangulados por toda la ciudad, con una nota: "Su pecado le es perdonado". El arma homicida siempre es la misma, una prenda marcada con una cruz. El detective Ben Paris debe colaborar con la psiquiatra Tess Court, una mujer calculadora que no para de desafiarle. No podrían ser más incompatibles, pero no pueden evitar embarcarse en un peligroso juego que les impedirá ver lo evidente; Tess es rubia, frágil, y su nombre aparece en la lista de un hombre con una misión: salvarla de sus pecados.