Esther, aspirante a actriz, a sus veinticinco años es escupida por la universidad sin que el mecanismo de la industria cultural la absorba, viéndose obligada a escoger una opción tan temida como inevitable: volver a vivir con sus padres y gastar lo menos posible. Ante la obligación de regresar al nido, lo mejor que puede hacer es poner en marcha un plan de evasión. Esther no sabe qué hacer con sus estudios y mucho menos con su vida, pero no tendrá más remedio que aceptar el trabajo que su madre ha encontrado para ella: hacer de canguro para la hija de sus vecinos, los Brown.