La vida de Thomas Merton (1915-1968) puede describirse como un viaje en busca de su genuina identidad. Su infancia trashumante y huérfana, su tormentosa juventud, su conversión y su entrada a los veintiséis años en una abadía trapense, el descubrimiento de su vocación de monje-escritor y de solitario-solidario, el esclarecedor viaje a Asia y la muerte accidental en Bangkok: tales son las etapas de este peregrinaje.