El representante de Naciones Unidas en 2003 en Sudán revela por primera vez el espeluznante abismo de maldad de quienes diseñaron y orquestaron lo que ellos mismos llamaron "la solución final para Darfur". Veterano de crisis humanitarias y limpiezas étnicas en Irak, Ruanda, Srebrenica y Sierra Leona, Mukesh Kapila estuvo al mando de la mayor campaña de asistencia internacional de la historia. El proceso de negociación entre el norte y el sur de Sudán estaba ya en marcha, pero todo pasó a segundo plano. Kapila decidió investigar, pero una cortina de silencio le obligó a tomar sus propias decisiones. Este es su relato.