Denuncia de cómo la psiquiatría y los manicomios fueron utilizados
como herramientas de control social para silenciar y encerrar a
mujeres que desafiaban las normas.
Hasta no hace mucho, la etiqueta de enajenación mental se aplicaba a aquellas mujeres
que no se ajustaban a las expectativas sociales y culturales de su época. Era una herramienta
de opresión.Mujeres despojadas de sus méritos, anuladas e ingresadas por padres,
hermanos o maridos que no sabían amar, pero exigían sometimiento de obra, palabra y
hasta de pensamiento. Las querían humildes, quietas, mansas. Si no era así, mejor internadas
en un manicomio o incapacitadas para manejar su fortuna. Algunas narraron sus
sueños y sus miedos reales a través de poemas, relatos, dibujos y cuadros surrealistas.