El 10 de enero de 1992 una tormenta sorprendi a un carguero que cruzaba el Pacífico de Hong Kong a Washington. Doce contenedores cayeron al mar. Donovan Hohn ley la noticia y decidi seguir el rastro a los juguetes de plástico. Su aventura lo llevó a descubrir una realidad aterradora: la de miles de objetos que caen o se tiran al mar todos los años y el peligro que suponen para los océanos.