La biografía de Miguel de Unamuno, su novela personal, su drama vital del que es dramaturgo, ocupa un lugar prominente en la historia contemporánea sociocultural y política de España. Aspira el espíritu regenerador de la Institución Libre de Enseñanza y de la Generación del 98 y lo difunde a lo largo de toda su vida a través de la palabra hablada de su docencia universitaria y de la palabra escrita de su prolífica obra literaria que es tan autobiográfica. El libro se adentra en las «hondas entrañas» de su existencia, en su lucha agónica entre la razón y la fe, entre el corazón y la cabeza, entre el alma y el cuerpo, en el sentimiento trágico de la vida, la angustia existencial, la nostalgia de la edad bendita de la niñez, la «locura de no morir» y el «ansia loca de inmortalidad», la fantasía delirante de haber recibido la llamada divina que lo hace apóstol evangelizador e instrumento de la divinidad con la misión de renovar España y salvar la civilización cristiana occidental. Por qué se adhiere al golpe militar de julio de 1936 es una pregunta inquietante que el libro trata de responder. Después