Emilio Quintanilla Buey narra en esta novela la increíble biografía de Marozia, noble romana que, aleccionada por su madre Teodora la Mayor, llegó a tener en sus manos las riendas de El Vaticano durante el primer tercio de siglo X, un período en el que los asuntos de la Santa Sede, hasta los más importantes, estuvieron en manos de estas dos mujeres - madre e hija- que decidieron a su antojo el nombramiento de los pontífices dóciles a sus caprichos o la eliminación drástica de aquellos papas menos sumisos o que habían dejado de ser útiles a sus intereses. Fiel a los hechos históricos, respetuoso en su parte sustantiva con unos datos biográficos escasos y dispersos pero rigurosamente contrastados ( la creación de un fichero previo con datos cruzados ha requerido un concienzudo trabajo en el que el autor ha invertido prácticamente un año antes de acometer la escritura de la novela propiamente dicha ),.