Los diecinueve años que estudia este libro fueron posiblemente los que, tras la Guerra Civil, conllevaron un mayor cambio para Madrid y España en el siglo xx. La ciudad se vio lastrada por el problema de la vivienda, derivado del crecimiento de la población, que dejó los barrios de la periferia salpicados de núcleos chabolistas y el centro plagado de casas en ruina. La fuerte especulación y la falta de medidas protectoras permitieron que una buena parte del patrimonio arquitectónico cayera bajo la piqueta o estuviera amenazada. La falta de comunicación con los nuevos barrios y las ciudades dormitorio que se levantaron obligó a sus vecinos a optar por el vehículo privado ante la inexistencia de un transporte público eficiente. El automóvil se apoderó de la ciudad y cambió su imagen.El crecimiento desmedido hizo que mientras se construían grandes hospitales como La Paz o el Primero de Octubre, centros de ocio como el Zoológico y el Parque de Atracciones o educativos como el campus de la nueva Universidad Autónoma, la ciudad sufriera un importante déficit de plazas escolares, ambulatorios, accesos, colectores y