En este libo se destacan tres claves que lo hacen muy atractivo para conectar con el hombre y la mujer de nuestro tiempo, metido en la vorágine de la vida con múltiples actividades, y por otra parte sedienta de una paz interior, tan necesaria como a veces escasa. La primera clave es la centralidad de Cristo. La segunda es la Virgen dolorosa y la tercera es la radicalidad en el seguimiento de Cristo.