Hoy se vive en toda la Iglesia un tiempo de despertar espiritual ligado a la Palabra de Dios. Laicos, sacerdotes y personas consagradas encuentran en la Sagrada Escritura, más que nunca, su alimento espiritual. En parti- cular, la vida consagrada encuentra en la Escritura la fundamentación de su ser en la Iglesia y la continua inspiración para su discernimiento, oración y seguimiento radical de Jesucristo.