La batalla de Toulouse, 1814
Toulouse fue la última gran batalla de la guerra de Independencia. El duque de Wellington, con 25.000 soldados británicos y españoles, acorraló a los 30.000 defensores franceses de la ciudad, a las órdenes de Soult, después de haberlos conseguido expulsar de la península. Probablemente lo más recordado de esa batalla es el prematuro ataque de las impetuosas fuerzas españolas, que, sin apoyo alguno de la artillería, se saldó con un estrepitoso fracaso.
Sin embargo, un ataque de Beresford cambió el curso de la lucha. Y, como no podía ser de otra manera, Richard Sharpe se verá inmerso en la contienda final, que supuso, al cabo, la firma de la paz con Napoleón. Con todo, eso no supondrá un descanso para él, porque, mientras espera para volver a Inglaterra, se le presenta una nueva dificultad: una acusación de robo lo llevará ante un tribunal militar. Eso puede dejar una muy fea mancha en su impecable historial... y, además, Waterloo aún está por llegar.