En el centenario de su nacimiento, Cayetano Martínez de Irujo homenajea a su madre, Cayetana Fitz-James Stuart, XVIII duquesa de Alba, con la colaboración de algunas de las personas que mejor la conocieron y más la quisieron: sus hijos Carlos y Fernando; su marido Alfonso, sus nietos Tana, Luis y Amina; y su amigo Luis María Anson. Un relato íntimo y riguroso que permite conocer en profundidad a la figura social más importante de la aristocracia española del siglo XX en sus distintas facetas: como hija, como esposa, como aristócrata monárquica y como madre.De niña vivió en un mundo de adultos, asumiendo responsabilidades y enfrentando la orfandad y las consecuencias de dos guerras; de adulta, cumplió la promesa de reconstruir un palacio para mantener un legado histórico; y en sus últimos años, se bajó del «trono» para casarse por tercera vez y recuperar la ilusión perdida. Supo ser una duquesa amable, festiva, generosa, rompedora, abierta y carismática; y al mismo tiempo, una madre implacable, dura y conservadora que fulminaba con la mirada. No era perfecta, pero fue única.«Espero que se me recuerde por mis obras, por el esfuerzo de mantener y aumentar el patrimonio de una casa, la de Alba, que forma parte de la historia de este país».Que así sea, mamá.