HACE DOCE años que Liz responde al nombre de Abigail Lowery. Vive siempre en estado de alerta, solo acompañada por su perro guardián en una casa a las afueras de un pueblo en Arkansas. Si la encuentran, esta vez estará preparada. En una pequeña población donde todos los habitantes se conocen, las personas reservadas y celosas de su intimidad suelen levantar muchas sospechas, sobre todo las que van armadas incluso cuando hacen la compra. De este modo, Abigail despertará la desconfianza del apuesto jefe de policía de la zona, que pronto quedará fascinado por su carácter indómito y por la vulnerabilidad que cree entrever en sus ojos. Cuando la presencia en su vida del atractivo agente comience a ser difícil de eludir, Abigail deberá tomar una decisión: huir o enfrentarse de una vez por todas a los Volkovs, la familia rusa que años atrás puso precio a su cabeza.