Una protesta "silenciosa" contra la alienación y el engaño del hombre sometido a los caprichos de los que se permiten pensar por él. Una antropología para caminantes, empeñados en ser dueños de su vivir cotidiano. Este libro es el testimonio de vida de un hombre creyente, el relato de una experiencia que cobra más relevancia en un momento en el que el ideal de la objetividad y la cientificidad, la utilidad, el intercambio y el economicismo lo invaden todo. Una ventana abierta a una experiencia de vida que, para quien la vive, tiene sentido como ofrenda a los demás. El lector no encontrará aquí palabras ociosas, sólo las justas; las que expresan los sentimientos y experiencias surgidos en el silencio de un claustro.