La Morena de la copla, la reina de las mujeres, la del bordado mantón, la del clavel español, la que prest su rostro a los casi mil millones de billetes de 100 pesetas en los inciertos años de la posguerra, María Teresa L pez es la protagonista de la nueva obra de Concha Calleja. Fue una de las decenas de chicas que se presta- ron de manera voluntaria para ser retratadas a principios del pasado siglo por el célebre pintor cordobés Julio Romero de Torres. Ella fue La chiquita piconera, la adolescente que se calienta los pies en un brasero colmado de trozos de carb n encendido, en una imagen ya para la historia. Calleja desgrana su peripecia vital, tan fascinante como desconocida, y nos sumerge en el espíritu de una época y unos personajes cuyo atractivo permanece inalterable a n en nuestros días.