Dos textos del autor sobre la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II.
Uno centra la atención en la liturgia papal, mientras que el otro nos
sitúa frente a los planteamientos y reacciones pastorales desde el
inicio del movimiento litúrgico hasta nuestros días, con una particular
acentuación de la problemática del uso de la lengua vernácula en la
liturgia y en los problemas que comportaba la traducción del latín a
dichas lenguas de los textos litúrgicos. La unidad que permite unir
ambos textos es la motivación de la reforma litúrgica que quiso
realizar el Concilio Vaticano II. El hecho de explicar cómo ser fieles a
esta reforma prestando atención a la riqueza de su tradición y al
mismo tiempo no descuidar el progreso que debe buscarse en el
campo de la liturgia en la actualidad. Estas características básicas de
la reforma litúrgica es lo que Mons. Piero Marini va poniendo de
relieve en cada caso, a la vez que expone cómo y cuándo se han
dado los pasos para que la reforma litúrgica no sea solo unos libros,
unos rituales nuevos, sino la fidelidad al espíritu conciliar, al espíritu
que nos hace penetrar en la liturgia con toda la profundidad espiritual
y eclesial que ella nos ofrece. Piero Marini, natural de Pavia, nació en
el año 1947. Fue ordenado sacerdote en 1965 en Roma, ciudad donde
estudió filosofía y liturgia y trabajó en la secretaria del Consilium,
consejo encargado de aplicar la constitución Sacrosanctum Concilium
del Vaticano II. En 1974 fue nombrado ceremoniero para ayudar en
las celebraciones pontificias durante el año litúrgico. En 1985 fue
nombrado subsecretario de la Congregación para el Culto Divino y en
1987 responsable de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del
Papa. Dirigió la elaboración, aprobación y publicación del Ordox
exsequiarum romani pontificis, del Ordo rituum conclavis y del Ordo
Rituum pro Ministerii Petrini initio Romae Episcopi. Fue ordenado
obispo en 1998 por el papa Juan Pablo II, quien lo nombró arzobispo
en 2003. Desde el año 2007 es presidente del Comité Pontificiopara
los Congresos Eucarísticos Internacionales.