Camilleri cierra con esta novela su trilogía mítica tras El beso de la sirena y El guardabarrera. Como en las anteriores, esta historia nos lleva a recordar metamorfosis mitológicas, aquí la de Leda y el cisne o la de Pasifae, para hablarnos de algo tan universal como son los límites del amor. "No todos los escritores tienen una historia que contar.