Hoy resulta inconcebible una interpretación de la Iglesia que no esté centrada en el misterio de Dios, donde se manifiestan el designio de salvación del Padre a la humanidad, el envío del Hijo al mundo y la acción santificadora del Espíritu. Este libro ofrece una visión general y sencilla de la eclesiología, resaltando los rasgos históricos más significativos.