Lo que se propone este ensayo, que llega poco después de la proclamación del papa Francisco, es, por un lado, exponer el legado intelectual del magisterio pontificio de Benedicto XVI, sus mensajes, de gran profundidad y hondura filosófica, que no siempre han sido correctamente interpretados y los grandes ejes de su pensamiento. Por otro, se trata de abordar con seriedad los grandes retos que tiene planteada la Iglesia en esta nueva etapa histórica, en pena crisis sistémica que afecta el plano económico, político, social, ecológico y moral.