En el año 1600, el pueblo de Nyitra, en Transilvania, contemplaba horrorizado cómo una mente perturbada acababa con la vida de más de quinientas doncellas. La creencia popular susurraba que habitaba un demonio en los bosques que buscaba sangre de jóvenes vírgenes, pero los habitantes de aquellas tierras, no tenían dudas de que el destino que sufrían sus hijas, estaba relacionado con algo que ocurría tras los muros del castillo de Cachtice. Londres 2013, comienzan a aparecer cadáveres de jóvenes procedentes del tráfico humano, aparentemente desangradas con antiguos aparatos de tortura. El doctor Emanuel Mason decide estudiar el caso.